Técnicas psicológicas – ¿Cómo motivar a un equipo de fútbol de niños?

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Un entrenador de fútbol debe ser consciente que entrenar no es un juego en el cual puede utilizar a los jugadores a su antojo, especialmente cuando son pequeños. En muchos casos, los entrenadores actúan igual como si entrenaran futbolistas adultos. Por ese motivo, a continuación os ofrecemos las mejores técnicas psicológicas para un equipo de fútbol de niños.

Aunque parezca obvio, los entrenadores deben ser conscientes que están entrenando a niños. Más allá de enseñarles cuestiones técnicas, tácticas o físicas, tienen que asumir la función de educador. El entrenador es un modelo para sus jugadores y en muchas tienden a imitarle, por lo que su comportamiento es muy importante. Ante todo debe tratarles con respeto, evitando cualquier tipo de menosprecio o insulto. También deben mostrarles su apoyo para que progresen adecuadamente, de una manera constructiva, estableciendo una serie de objetivos que comporten esfuerzo pero que sean alcanzables para el niño.

 

 

 

 

 

La motivación

Tenemos la ventaja de que la mayoría de niños tienen una motivación muy alta para jugar a fútbol, ventaja que no cuentan las personas que los tienen en otras actividades, por ejemplo los profesores.

El entrenador debe aprovechar esta motivación inicial para practicar deporte y debe tener en cuenta que si no se alimenta, no durará para siempre, al contrario puede llegar a convertirse en una experiencia estresante, que provocará que acabe abandonando su práctica.

Una forma de potenciar la motivación puede ser la utilización de modelos, por un lado de deportistas famosos que conozca, fomentará su interés por imitar su forma de jugar, por otro lado de modelos más cercanos, como pueden ser jugadores que han empezado igual que ellos y ahora están en el primer equipo, de esta forma, no ve a los deportistas que triunfan, como si fueran de otra galaxia, imposibles de alcanzar, sino que los ve cercanos, que han andado su mismo camino, con alegrías pero también con esfuerzo para conseguir algo.

Otra forma de aumentar la motivación de nuestros jugadores es reforzando sus conductas. El reforzamiento es una de las técnicas psicológicas más importantes, y no podemos despreciarla en el campo de la motivación.

La autoconfianza

La autoconfianza es la confianza que los futbolistas tienen en sus recursos para conseguir objetivos. Cuando es alta, también aumenta la motivación, por el contrario si su autoconfianza es baja, la motivación también será baja.

 

A menudo se suele confundir la autoconfianza, con pensamientos o afirmaciones positivas. Pero la autoconfianza va muchos más allá, se trata de conocer nuestras posibilidades reales, ante un objetivo, y gestionar nuestros recursos para sacar el máximo rendimiento. Pero tenemos que partir de un conocimiento real de nuestro potencial. Los entrenadores muchas veces, por ignorancia, manejan muy mal este tema.

Unas consideraciones que pueden ayudar son:

  • Análisis realista de la situación y recursos que se tienen.
  • Establecer objetivos realistas, que sean alcanzables.
  • Estudiar las dificultades que pueden aparecer a lo largo del tiempo y buscar la forma de afrontarlas.
  • Analizar si los jugadores tienen autoconfianza a nivel general, globalmente o sólo ante situaciones específicas, concretas. En muchos casos sólo se tiene autoconfianza en situaciones que ya se conocen, cuando aparecen situaciones nuevas aparecen las dudas y la autoconfianza es más baja.
  • Estar preparado tanto para el éxito como para el fracaso, y que sirvan de experiencia en futuras ocasiones.

Además al deportista le servirá para llevarlo a su vida diaria. Hoy día muchos jóvenes tienen muy poca confianza en ellos mismos y ante cualquier reto tiran la toalla muy pronto. Y los conocimientos que aprenden en el deporte pueden extrapolarlo a otras situaciones fuera del ámbito del fútbol. Conseguir esto es muy importante, ya que nunca tenemos que perder de vista que ante todo, los entrenadores son educadores en el sentido más amplio de la palabra.

La autoestima

La autoestima es una factor muy importante especialmente en edades tan tempranas y por lo tanto el entrenador debe ser consciente de ella e influir de una manera positiva.

En los niños y adolescentes la autoestima es muy volátil y cambia con mucha facilidad, dependiendo de las variaciones que sufren los aspectos importantes de su vida. Por lo tanto, en el deporte, los éxitos o fracasos pueden afectar a su autoestima, y en determinados casos los niños pueden asociar el éxito deportivo a su valor como personas, y el fútbol puede convertirse en una actividad estresante que perjudique a su desarrollo como deportista y persona.

El objetivo del entrenador será conseguir que los niños tengan una autoestima razonable en función de su edad y que no dependa del éxito o el fracaso en el deporte. La influencia del entrenador es muy importante para los niños y por eso insisto una vez más en su preparación para poder manejarse en estas situaciones.

Algunos consejos para influir positivamente pueden ser:

  • Corregir los errores de los niños de manera constructiva.
  • Reconocer todos sus esfuerzos por pequeños que sean.
  • Tener paciencia cuando no se logran los objetivos y ampliar los plazos para conseguirlos.
  • Tener mucho cuidado a la hora de plantear las críticas, ya que los niños lo pueden tomar como un ataque personal y mermar su autoestima.

La atención

La atención tiene una influencia muy importante en el aprendizaje, y en las edades tempranas mucho más. Por lo cual será importante tener en cuenta en los entrenamientos el correcto funcionamiento atencional de los deportistas.

Algunos aspectos a tener en cuenta que pueden ayudar son:

  • Los niños mantienen la atención en los mismos estímulos durante poco tiempo, el entrenador debe ser capaz de realizar ejercicios cortos y las explicaciones ser breves.
  • El cansancio también afecta a la atención. Cuando los deportistas están cansados asimilan peor la información y toman peores decisiones.
  • Procurar que los niños estén parados el mínimo tiempo posible, evitaremos el aburrimiento y la distracción hacia otros estímulos. La participación activa con ejercicios novedosos son un buen antídoto contra la monotonía.
  • Cuando los jugadores tienen un nivel de activación elevado y están nerviosos por diversas causas (algún error, expulsión, pelea con un compañero, etc.) la capacidad de atención disminuye y solo pueden atender información breve.

La cohesión del grupo

El fútbol es un deporte en el que no se compite de forma individual, sino que es la unión de muchas individualidades al servicio del equipo. Una labor importante del entrenador es mantener este grupo unido. Está claro que no es una tarea fácil, ya que en un mismo vestuario, se forman grupos diversos por afinidades: edad, compañeros de escuela, titulares y suplentes, etc.

El entrenador deberá evitar los problemas y confrontaciones entre las diversas sensibilidades que forman el grupo y a poder ser anticiparse a los problemas antes de que estallen.

Si no se consigue hacer entender a los jugadores que todos deben aportar sacrificios y renuncias personales en beneficio del colectivo es difícil que funcione bien. Se les puede poner ejemplos de cómo grandes jugadores que no jugaron como equipo nunca ganaron nada, y viceversa, cómo equipos cohesionados sin figuras lograron grandes metas.

En resumidas cuentas, el entrenador es un gestor de muchas disciplinas que debe aplicar al grupo para sacar el máximo provecho. Hoy día debe sacar provecho del avance de los conocimientos de todas las ciencias relacionadas con el deporte y sacarle el máximo partido al rendimiento de su equipo.

 

 

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